lunes, 19 de abril de 2010

Elucubraciones de un corredor de ultrafondo

Viernes, 16 de Abril de 2010. Camping Repos del Pedraforca cerca de Saldes en pleno Prepirineo catalán. Un grupo de amigos cenan , charlan un rato y toman unas copas juntos (algunos una infusión de hierbas) después de una semana cargada de trabajo (O sin él), prisas y mil y una peripecias de la vida cotidiana.
Es casi la una de la madrugada y se despiden para retirarse cada uno a descansar a su acogedora y cálida caravana. Hace frío y es una noche más negra que el alma de un político corrupto.
Una sombra solitaria se desliza entre la semi oscuridad, cruza con toda celeridad las calles desiertas del camping, sale al exterior y se interna en el bosque. En ese momento enciende una pequeña linterna que lleva sujeta a la frente con una cinta elástica.
Esa sombra soy yo. Me dispongo a acometer el último entrenamiento serio antes de la Ultra Trail de las Montañas de Alicante dentro de justo 2 semanas. Ante mí 12 horas y 85 kilómetros de soledad.
Al principo la sensación es un poco extraña, me siento hasta un poco furtivo, pero conforme van pasando los primeros minutos la musculatura se va calentando a pesar del frío de la noche y empiezo a sentir las buenas sensaciones que me dá la libertad de correr libremente sin un sitio concreto a donde ir y sin una hora fija de llegada. Además la soledad da un plus de libertad.
He decidido correr solamente por pistas anchas, nada de senderos y mucho menos alta montaña. Quiero reducir al mínimo las posibilidades de perderme y siempre es más fácil seguir una pista ancha que un sendero por el bosque. De esta forma también me sirve de paliativo para luchar contra el miedo.
SI. He dicho miedo. Debo confesar que tengo un miedo irracional cercano a la fobia a la oscuridad y si esta es en medio de un bosque peor todavía. Ya sé que es contradictorio que tenga ese miedo y al mismo tiempo me vaya a correr toda la noche por la montaña, pero es cierto que lo tengo. Y lo que es peor: el miedo no es a cosas reales, sino a cosas imaginarias. Por ejemplo los vampiros, o el hombre lobo o ser víctima de un akelarre. Mi cerebro no para de decirme que esto no puede pasar, pero hay una parte de él que no puedo controlar, que no para de imaginar cosas de estas.
Por si fuera poco se han encontrado indicios de que por esta zona del prepirineo merodean al menos dos lobos y además también hay rumores de que se han encontrado excrementos de oso.
Que alegría. Y yo corriendo por estos caminos. Pero no, todo esto son cuentos, me digo. Y continuo con mi carrera trotona.
Son las 2:30 de la madrugada, estoy en el Coll de la Bauma a 1.600 msnm, 11 kilómetros de carrera. La noche es espectacular. Ni el más mínimo atisbo de contaminación lumínica. La Luna ni por asomo. Un cielo estrellado IMPRESIONANTE, dan ganas de gritar, pero me contengo. ¡¡A ver si voy a despertar al oso!!. Apago la linterna para apreciar aún más la magnificiencia del cielo estrellado.
Sigo trotando a buen ritmo ahora por una zona sin arboles y me viene a la mente la erupción del volcán islandés que nadie se atreve a pronunciar y el pollo que está montando en toda Europa. Y pienso en las miles de personas que están en este preciso momento sufriendo sus consecuencias. Muchas veces corriendo en soledad pienso en los millones de seres que hay en el mundo cada uno con sus problemas, sus deseos, sus grandezas, sus miserias y yo aquí sólo, encontrándome conmigo mismo, dependiendo unicamente de mis recursos. Lejos de la comodidad de mi casa y de las ventajas de la vida moderna.
¡¡Uy!! Estoy llegando al Coll del Collell 1850 msnm, 19 kilómetros y son las 3:30. Empiezo a bajar por un valle bastante solitario y pienso en los lobos. Continuamente giro la cabeza y alumbro con la luz de la linterna el camino que acabo de dejar atrás, pero sigue tan solitario como estaba antes de aparecer yo. Lo único que queda de mi paso son mis huellas en la nieve o el barro cuando los hay. También unas efímeras nubecillas de vapor de agua producto de mis exhalaciones jadeantes.
El frío aprieta y oigo crujir debajo de mis pies el agua helada. Ahora me doy cuenta de que está todo helado. Parece como si hubiera nevado. Los cristales de hielo brillan y me devuelven los rayos de luz que reciben de mi linterna .... Eyjafjallajokull... Coño. Ahora me he acordado. Ahora me viene a la mente el nombrecito del volcán islandés. También se las trae el jodio ... Y a fin de cuentas tiene un nombre traducido al castellano de lo más vulgar, seria algo así como el Volcán del Glaciar de la Montaña de la Isla.
Tan rápido como vino desaparece el volcán de mi mente para volver a estar otra vez solo, pero me doy cuenta de que no es así, porque en la aparente soledad de la noche se mueven decenas de criaturas apenas imperceptibles pero que están ahí. Muchas veces observándote, otras huyendo de tí y otras asustándose tanto como tú cuando te las encuentras de frente. Pobre jabalí, casi lo piso. ¡¡Pero a mí casi me provoca un paro cardíaco!!. ¿No tenía otro sitio donde estar más que enmedio del camino justo después de una curva?.
A veces notas la presencia de algo que te observa, giras la cabeza para alumbrar el borde del camino y entre la maleza adivinas dos ojillos brillantes que te miran fijamente, u oyes entre el follaje a algo que se mueve incómodo porque otro bichejo corredor de dos patas le está importunando.
A veces oyes a lo lejos, otras no tan a lo lejos, el grito del cárabo (Uhhhhc uuc uuc uuuuuuhhhhh). Uff ¡¡Qué miedo!!.
O notas por encima de tu cabeza el silencioso vuelo de alguna rapaz nocturna de gran tamaño.
O das un traspiés porque en el ensimismamiento de la carrera ves a última hora y casi en el preciso momento que vas a poner el pie en el suelo a una lenta y confiada salamandra. ¡Pobre bicho!. Ella se piensa que avisando con sus vivos colores va a estar libre de peligro. Pero aún no se ha dado cuenta de que sus avisos no sirven de nada contra la goma de neumáticos, botas y zapatillas con los que van equipados los individuos de la especie dominante de este planeta. Y así les vá a las pobrecillas, que están a punto de extinguirse.
Buffff!!!. Cómo sube esta cuesta. Me estoy aproximando al Coll de Jovell 1790 msnm, 33 kilómetros y son las 5:15. Llevo 4:15 de carrera. Aquí si que hace frío. Estoy a casi 5 grados bajo cero. No hace viento. El cielo está raso. La oscuridad es total. La única luz que recibo aparte de mi linterna es la que irradian las estrellas
Este tramo de Coll Jovell hasta Cornellana es donde supuestamente se han hallado excrementos de oso, y mientras voy pensando en que haría si me lo encontrara y decido que le plantaría cara con los palos de trekking mi subconsciente, supongo, me juega una mala pasada. Oigo una especie de gruñido, rugido o no sé que coño era pero el subidón de adrenalina no tiene nada que envidiar a un buen chute de cualquier mierda de esa que se meten para flipar (supongo, porque es evidente que no lo he probado). Me pongo en guardia dispuesto a defenderme hasta el final. Cuando pasa el susto me doy cuenta que sigo estando más solo que Robinson Crusoe y que la noche sigue siendo tan bella como antes. Llego a la conclusión de que ha sido el roce de la capucha del pack lite lo que me ha hecho oir algo raro.
A todo esto llego a Cornellana, 1300 msnm 42 kilómetros y son las 6:30. Y está empezando a clarear por el horizonte de levante. Como algo. Bebo agua. Me quedo pajarito de frío. Reanudo otra vez la marcha, ahora ya sin linterna ya que es un tramo de asfalto y ya casi se vé.
Esta bajada por asfalto me está dejando las piernas hechas unos zorros. No consigo calentarme y estoy pasando frío de verdad y me doy cuenta de que en mi afán de llevar poco equipaje he echado poca ropa de abrigo. Siempre pienso que en una travesía de este tipo se ha de llevar lo imprescindible y pienso: ¿Qué es imprescindible en una sociedad en la que nos cortan la luz o el agua y se montan un caos del copón?. Para mí en estos momentos es imprescindible un simple buff o a veces un puñadito de uvas pasas en una bolsita en el fondo de la mochila. O un sorbito de agua en el camel back. Y no que accionando una simple maneta metálica me salga agua caliente o que el metro, tren o bus llegue a su hora justa a la parada. En fin cosas de la sociedad moderna ...
Las 7:10 de la mañana al paso por Tuixent a 1200 msnm ya está amaneciendo, pero el frío sigue siendo intenso ya que estoy justo detrás de la Serra del Verd la cual impide que me lleguen los incipientes pero reparadores rayos del Sol. Me imagino en la antigüedad a las tribus de homínidos esperando pacientemente a que el Sol apareciera por el horizonte para poder reconfortar sus ateridos cuerpos e iniciar su dura lucha diaria en busca de alimento y de evitar convertirse ellos mismos en alimento de algún otro habitante de la zona. ¡¡Eso si que era dureza!!.
Enfilo la dura subida a Coll de Mola. En los primeros kilómetros genero algo de calor, ya es de día y fisicamente estoy bastante entero. ¡¡Ahora sí que me encuentro bien!!. Me acompañan los trinos de los pájaros sobre todo petirrojos y jilgueros, alguna furtiva ardilla cruza por el camino a unos metros delante de mi, el torrente que me acompaña durante parte de esta subida es cristalino e impetuoso. En el cielo sobrevuela una pareja de rapaces que no sé identificar. ¡¡Qué rabia!!. Me repito por enésima vez que tengo que estudiarme la guía de rapaces para saber identificarlas a simple vista. A pesar de eso la vida es bella.
Pienso en mi nietecillo que tiene casi tres años, ya está mayor, jeje. Nunca hubiese imaginado la sensación tan placentera que se siente cuando un personajillo se fija en tí y te requiere para que juegues con él o para que simplemente le mires mientras él da saltos en la cama. O se te sube encima y juega contigo y se ríe con esa franqueza que sólo los niños saben tener. No voy a intentar contarlo porque no me veo capaz, mejor que cada uno lo viva en su momento.
Estos pensamientos casi me hacen olvidar que ya llevo mas de 7 horas caqueando (Haciendo caco, o sea alternando correr y caminar que es lo que realmente se hace en estas carreras aunque su propio nombre induce a confusión) y que las piernas no están ya para muchos lujos y además llevo casi 2 horas subiendo para alcanzar el Coll de Mola a 1830 msnm. Son las 9 de la mañana y llevo 62 kilómetros y por fin siento la cálida caricia de los rayos del astro rey en la cara. He estado subiendo por un valle muy empinado orientado hacia el Oeste y hasta ahora no he sentido su acogedora bienvenida a pesar de que ya está alto en el horizonte justo enfrente de mí.
Me encuentro a una pareja que van en un todo terreno y me preguntan por una zona determinada de la Serra del Verd, como buen conocedor de la zona les indico y siguen su marcha y yo sigo con mis pensamientos y con mis ganas de acabar que ya empiezan a aparecer.
En estos momentos en que la moral y el físico empiezan a estar tocaditos, siempre me acuerdo de una frase que leí no sé donde pero que me gustó mucho: La verdadera lucha no es contra el resto de corredores, sino contra la vocecilla que desde dentro nos incita persistentemente a dejarlo.
Pero no voy a dejarlo, enfilo la bajada, de hecho desde aquí hasta el camping ya prácticamente todo es bajada o llano. Paso cerca de una ermita ... San ¿??? de ¿??? ... ¿Porqué no se me quedarán los nombres de las ermitas?. Pienso. Con lo que me gustan. Debe ser porque todas están cortadas por un mismo patrón, y cuando digo patrón no me refiero al santo al que están dedicadas, sino al modelo que sirve de muestra para nombrarlas. Todas son algo así como San nosequé de nosecuantos, claro y así no hay quien se acuerde de ellas, y que quede claro que soy un ferviente admirador de este tipo de arquitectura.
Precisamente los dos tipos de arquitectura que más me atraen son el religioso y el militar. De la Religión paso y a los Ejercitos los odio. Somos un mar de contradicciones.
¡Coño ya estoy en Gosol!, 1.400 msnm. 71 kilómetros y son las 10:30. He bajado el ritmo considerablemente y ya prácticamente no corro, me limito a trotar ligeramente durante tramos de no más de cien metros. Estoy cansado y tengo ganas de acabar.
Mientras sigo ensimismado en mis pensamientos, la mente nunca para, casi me tropiezo con una gran piedra de unos 40 centímetros que había enmedio del camino, me la quedo mirando y observo algo que me llama la atención. Tiene una parte muy lisa y casi se diría pulida que sobresale del bloque central de piedra caliza, me la miro detenidamente y descubro con gran alegría lo que parece un cuerno fosilizado de casi 10 centimetros de diámetro. La piedra había caído de un talud y se encontraba al borde de la carretera.
Observo el sitio de donde había salido esta piedra y descubro maravillado un yacimiento de dendritas (Troncos de árbol fosilizados). Había decenas de ellas. Todas incrustadas en la roca caliza y apenas sobresaliendo de ella, pero se adivinaban perfectamente hasta los anillos circulares de la madera primigénia. Todas aproximádamente del mismo tamaño, unos diez centímetros de diámetro. Ahora me doy cuenta. La piedra con la que casi tropiezo no contiene un cuerno fosilizado, es una dendrita aunque aún tengo mis dudas porque no es exactamente igual que el resto de fósiles que allí se encuentran.
Pienso que luego por la tarde vendré a buscarla y me la llevaré al camping para intentar extraer el tesoro que contiene.
Sigo mi pesado caminar y trotar y ya estoy a la altura de Saldes, Ya sólo me quedan 3 kilometros para acabar mi periplo. Los dos últimos ya sólo camino pesadamente porque además son en subida y no me quedan ganas de forzar más. Ya estoy llegando, este es otro momento inconmensurable de una ultra, cuando estás muy cerca del final. Da igual que sea una carrera multitudinaria o un entreno en solitario. Da igual que sea el primero en llegar o de los últimos por que me he apajarao por el camino. Da igual todo. El caso es que un reto más se completa y la satisfacción me embarga de tal manera que siempre se me pone un nudo en la garganta dificil de superar. ¡¡ Qué le voy a hacer!!. Ya sé que soy un sentimental de lágrima fácil, pero no me preocupa, al contrario, estoy muy orgulloso de ser así.
Por fin llego al camping, mi mujer me está esperando con los brazos abiertos y me felicita igual que si hubiese ganado la Maraton de las Arenas. ¡¡Que satisfacción!!. Son las 12:30. He estado 11:30 y he hecho 82 kilómetros con 2.350 metros de desnivel positivo.
El resto del día lo paso como otro sabado normal: Comida, fregar platos, café con los colegas, tertulia por la tarde, paseíto, sesión de pipas con mi mujer antes de cenar, cena y tertulia hasta las 12 de la noche hora a la que por fin me voy a dormir después de más de 40 horas que hace que me levanté el viernes para ir a trabajar.
Se me hace hasta extraño al meterme en la cama, parece que hace días que no lo hago. La carrera nocturna tiene la rara cualidad de estirar el tiempo como si de una cuarta dimensión se tratara.
Duermo, mas bien entro en coma, durante 10 horas y me levanto totalmente animado y aunque no recuperado, es obvio, me encuentro normal. No me duele nada y apenas me siento cansado. Ahora a aprovechar las buenas sensaciones para llegar el día de la prueba en las condiciones más óptimas y a disfrutar de los kilómetros que de eso se trata.

Manolo Real.

lunes, 22 de marzo de 2010

Maraton de la Vall del Congost 21/3/2010

¡¡¡ BRUTAL !!!

Creo que con una sola palabra queda perfectamente definida la Maraton de la Vall del Congost que nos han preparado para este año, pero como me apetece hablar de ella voy a hacerlo: No tengo noticias de otra maratón de montaña (Realmente eran 44 kilómetros) con tanta acumulación de desnivel y de dureza en su recorrido. De hecho no creo que exista en toda Europa.

Aquí en Cataluña teníamos el precedente de la maratón de Berga que con 2.990 metros de desnivel positivo (Hay a quien le gusta decir que son 5.980 acumulados malinterpretando lo de acumulado y sumando lo que se sube con lo que se baja) y punto culminante a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar y un punto más bajo de 670 era de lo más exigente que podía hacerse en distancia maratón. Pero desgraciadamente dejó de hacerse hace dos o tres años.
Ahora los amigos del G.A.C. (Grup d'Atletes del Congost) nos "deleitan" con una carrera que puede considerarse la "eternal running" pero en larga distancia. Mucho se había hablado del desnivel acumulado que si 3.800, que si 4.000. Por lo que me consta y habiendo hecho una medición bastante exacta con altímetro barométrico y toma de muestra altimétrica cada dos segundos me han salido 3.050 metros de ascenso acumulado y los mismos (Evidentemente) de descenso acumulado, siendo la altura máxima alcanzada de 1.070 metros y la mínima de 285.
En realidad tiene menos desnivel que la de Berga. Si aplicamos la fórmula básica de dividir el desnivel por la mitad de la distancia dividida por cien (Una simple regla de tres) en Berga nos sale : 2.990 / (42.195 / 2 / 100) = 14,17 % de desnivel. Si aplicamos la misma fórmula a La Vall del Congost nos dá : 3.050 / (44.000 /2 / 100) = 13,86 % de desnivel.

Así a priori hay menos desnivel en la Vall del Congost que en Berga pero si se compara el altísimo porcentaje de sendero de la Vall del Congost contra la casi la mitad del recorrido de Berga en pista forestal. El continuo sube y baja de la Vall del Congost contra las largas subidas y bajadas de Berga. El vadeo de ríos con agua por encima de la rodilla hasta en cinco ocasiones en la Vall del Congost contra el terreno de secano de Berga a pesar de que alguna vez tocó pisar nieve y mucha. En fín una serie de factores que hacen, a mi parecer, y mis tiempos lo delatan, que la Vall del Congost es la maratón más exigente que puede hacerse actualmente en España y creo que en toda Europa.
Si alguien tiene noticias de alguna superior en este aspecto le agradecería me lo comunicara porque soy un ferviente buscador de pruebas extremas de estas características.

En cuanto a la carrera disfruté muchísimo por el recorrido prácticamente todo por sendero, lo bien cuidado el tema de la organización en el marcaje sin ningún reproche que hacer, los avituallamientos correctos, el trato de los voluntarios y organizadores sensacional, los regalos a los finishers también correctos (Una camiseta técnica, unos calcetines Lurbel personalizados con el nombre de la carrera, una toalla de microfibra y una botella de vino de la comarca), el precio moderado (30 €uros) y en la llegada un buen atracón de embutidos de la zona y había hasta cerveza y cuando digo cerveza me refiero a cerveza y no a sucedáneos. O sea que había Voll Damm aunque también había sucedáneo (Estrella).

Del recorrido podría decir que fué un nunca acabar de subidas salvajes con porcentajes de más del 100 % de desnivel en numerosas situaciones, bajadas vertiginosas de las que a mi "tantomegustanquemecagolaspatasp'abajo", vadeos de ríos con agua hasta la rodilla y por encima, tramos de barro hasta los tobillos con riesgo de perder una zapatilla y no encontrarla, vistas espectaculares desde las cimas (Que bonita la vista de las Agullas del Salto en el kilómetro 30 y tantos) bosques cerradísimos que nada tienen que envidiar a la laurisilva de la isla de La Gomera, senderos, y más senderos por medio de bosques, por crestas, por valles profundos, por cornisas, con grimpadas, etc., etc.

Otra cosa agradable fué la cantidad de gente conocida que me encontré y que es un placer compartir con ellos y ellas estas carreras que tanto nos llenan. Un saludo muy efusivo a Juan Carlos Escuté, Montse Sisteré (Segunda de la general, enhorabuena), Agustin41 que tuve el placer de conocer en la salida, Juan Ruiz, Josep Agell, Reyes, Sergio Real, Angel Moreno (Primero en categoria Veteranos 2, enhorabuena también campeón) Pep Matas y seguro que me dejo a alguien que le pido me disculpe. Mención especial a Dolors Puig que estuvo en un montón de sitios animando y haciendo fotos y sobre todo a Massa al gran Massa que lo mismo te lo encontrabas en lo alto de una cima que en lo más profundo de un valle, en la salida, en la llegada, en todas partes. Se nota que se conoce muy bien el terreno y que se mueve con agilidad por él.

En fin no puedo negar que me ha gustado mucho y que seguramente la repetiré y además la recomiendo a los amantes de las emociones fuertes y/o agradables.
Por cierto la acabé en 6:43 siendo el 73º de la clasificación general y el 4º de la categoria Veteranos 2 (Más de 50 años)

lunes, 18 de enero de 2010

GR10 Xtrem 16/1/2010

Bueno ya estamos de vuelta de la ultima aventura corremontañera por las tierras valencianas.

Llegamos Josep Artigas, Roque Lucas y yo y después del "incidente" de la negación del Ayuntamiento de Puçol a facilitar las instalaciones del Pabellón Polideportivo para dormir nos buscamos otro alojamiento en El Puig, pueblo muy cercano a Puçol.

Nos presentamos a las 5 de la mañana en el pabellón donde empezamos a ver caras conocidas: Esteban, Montse, Samy, Lidia. También tuve el placer de conocer personalmente a Mcantona y a Linceul que fué una pena que tuviera que abandonar porque solo tuvimos la oportunad de que nos presentaran y no podimos coincidir en la llegada. Desde aquí le deseo una pronta recuperación de su lesión.

A las 6 en punto dan la salida y empezamos a trotar por las calles de Puçol para entrar de lleno en el monte en poco más de 2 Kms. Al principio me lo tomo con calma porque desconozco completamente el recorrido, no sé como de bien o de mal está marcado y no quiero quedarme solo en ningún momento.

Pero pronto me voy dando cuenta de que el marcaje del GR10 es bastante bueno y puedo decir que supera al de muchos otros GR,s que conozco. Se notaba que la organización ha reforzado las marcas. En muchísimas ocasiones podía verse la marca antigua prácticamente borrada por el paso del tiempo y muy cerca de esta una nueva marca que por su brillo delataba que había sido realizada hacía muy poco tiempo. Y por si esto era poco en los sitios conflictivos había balizas luminosas que ayudaban muchísimo. Y además, un detalle muy acertado por la organización, la obligatoriedad de llevar la baliza luminosa en la espalda de cada corredor con lo cual servía de faro a los corredores que le precedian.

Poco a poco fué amaneciendo después de pasar por el primer control en Segart Km 14, donde había agua y algún que otro sólido para llevarse a la boca (Dulce de membrillo) y después el tramo mas espectacular del recorrido: Un torrente en continua grimpada ayudado con cadenas y entre gigantescos bloques de roca rojiza (El Xorro de Fulgencio, creo). Verdaderamente espectacular, me lo pasé de maravilla subiendo entre los bloques una veces gateando, otras ayudado por las cadenas y otras saltando de piedra en piedra.

Después llegamos al 2º control, Serra Km 23, donde había que avituallarse de agua y algo sólido porque el siguiente estaba a 20 kms de distancia. Llegué justo en el tiempo previsto (3:20). A partir de aquí un larguísimo tramo muy solitario acentuado por el hecho de que los corredores nos habíamos espaciado mucho. De hecho desde aquí hasta el final fueron contadas las personas que ví en carrera. En medio de este tramo sufrí un par de pequeñas pérdidas pero más achacables a despistes mios que a falta de señalización.

A la llegada a Gátova Km 43 donde se encontraba el 3er control una pequeña "sorpresa" seguro que dejó a más de uno helado, por lo menos a mí me ocurrió. Y es que a la vista del pueblo y a un tiro de piedra de él el recorrido se desviaba de este, pegaba una vuelta impresionante por las montañas que rodean al pueblo para aparecer por el costado opuesto antes de entrar por las calles de Gátova. No es que me queje, pero después de un tramo tan largo y al ver el pueblo tan cercano me hice ilusiones de que ya había llegado y resultó que aún faltaban 4 kms y un fuerte subidón. Además tuve la mala suerte de perderme dentro del pueblo donde estuve mas de 5 minutos dando vueltas por las callejas y preguntando a los lugareños que no sabian nada de una carrera.

Por fin llegué al puesto de control en 6:18 lo que cuadraba con mi planificación de hacer 13:30 en total máxime teniendo en cuenta la pérdida dentro del pueblo y las otras dos anteriores. Me zampé dos platos de arroz con tomate, dos cocacolas, dos plátanos y no sé cuantas cosas más y con este "equipaje" arranqué camino del siguiente control que también estaba a la considerable distancia de casi 20 kms.

Otro tramo eterno y solitario hasta llegar al control de Montmayor Km 62. Otra vez a comer y beber como un descosido lo que allí ofrecían que era cocacola, dulce de membrillo, chocolate, platano, etc. y a salir pitando hacia el siguiente control, no sin antes cruzar unas palabras con las personas que atendían el puesto de avituallamiento muy atentas y amables como ocurrió en absolutamente todos los controles.

Siempre hablamos de que tal o cual carrera nos gustó por el paisaje o no nos gustó porque era muy dura, etc., pero pocas veces reparamos en que lo que de verdad hace una carrera atractiva es el trato que recibes por parte de estas personas que estoicamente van viendo pasar a unos y a otros desde el primer crack hasta el último que cierra la larga fila de ilusionados corredores y a todos les dedican unas palabras de ánimo. Esto para mi es muy reconfortante y agradezco a todas esas personas anónimas la atención recibida.

Aunque yo a lo mio, a seguir tragando kilómetros y kilómetros en la soledad de estos parajes donde no se veía ni un alma, ni corredores ni gentes del lugar. Yo que estoy acostumbrado a entrenar por las montañas cercanas a Barcelona e ir encontrando continuamente a caminantes, ciclistas, lugareños, otros corredores, cazadores, buscadores de setas o de lo que sea, en fin una muy variada "fauna" me sorprendía ir pasando las horas sin ver un alma. Esto en el fondo me agradaba porque personalmente pienso que en cataluña tenemos (También me incluyo) sobre-explotados nuestros recursos naturales. Pero en fin es lo que hay.

En un momento que levanté la vista corriendo por una llanura bastante amplia sobre el km 70 aproximadamente tuve una grata visión: Allí estaba majestuoso a lo lejos el Penya Golosa destacando entre el resto de montañas que lo circundan y también creo que vi (No estoy seguro) la silueta del Espadán. Eso unido a la soledad, las buenas sensaciones que tenía en ese momento de la carrera, el aire fresco y húmedo de la tarde me volvió a recordar lo afortunado que soy teniendo todo esto. Pero venga no te entretengas en divagaciones y continua adelante, me dije.

Sobre las 5 de la tarde en 11 horas y pico de carrera llegué a Sacañet km 76, un poco por encima de mi previsión. Otra vez ... buena gente, bebida, algo de comida y a continuar hacia adelante. Allí coincidí con Jose A. López un valenciano con el que había también coincidido en los primeros kilómetros y seguimos mas o menos juntos hasta casi el final. Primero subimos el "Gran premio de la montaña" por un sendero llamado La Ruta de las Ventiscas que confirmo que le venía como anillo al dedo este nombre. Al llegar al alto de La Bellida 1336 msnm con un fuerte viento húmedo y helado empezamos a bajar hacia el último control antes de meta que estaba situado en un pueblecito llamado Canales km 82 en 12:20.

A partir de allí y ya de noche y con el frontal encendido empecé a preocuparme un poco por si a estas alturas con los reflejos y las fuerzas mermadas tendría problemas para seguir encontrando el camino tan bien como lo había hecho hasta ahora. Pero mis dudas desaparecieron al darme cuenta que en este tramo la organización había reforzado las marzas del GR con flechas y lineas de yeso en el suelo y con balizas luminosas en los puntos conflictivos. Esto me dió confianza y me tiré a saco en la última bajada para intentar bajar de 14 horas ya que hacer 13:30 se había convertido en imposible.

Llegado a Andilla ya solo quedaba un tramito de 1,6 kms. donde un vadeo de un rio obligaba a meterse en el agua porque no había otra forma de cruzarlo. Llevaba casi 14 horas pisando nieve y barro y había mantenido los pies secos y ahora a menos de un km del final había que meterse en el agua. !Manda güevos¡. Pero pensando que esto se acababa ya no me preocupé mucho del asunto. Y efectivamente poco después llegaba a La Pobleta donde estaba el arco de meta. Un recibimiento muy caluroso, una gran satisfacción personal y un tiempo de 14:05.

La única parte negativa era un dolor que me había aparecido en el empeine del pie izquierdo muy cerca del tobillo y que había hecho todo lo posible por ignorar pero que a estas alturas me dolía bastante y estaba un poco inflamado. Pero bueno alguna herida de guerra hay que dar por aceptable si la batalla se gana.

Ducha calentita y un buen plato de macarrones con tomate y tortilla más un masaje y un breve tratamiento con moxas (una terapia en la que se aplica calor con unos puros de artemisa prensada que regenera la energía del organismo) me dejaron como nuevo, excepto el dolor del pie que iba en aumento. Pero muscularmente estaba bastante entero. Después fueron llegando conocidos y colegas todos muy satisfechos: Josep Artigas, Montse Sisteré, Esteban, Mcantona, Roque Lucas. A este último lo metí en este embolao hacía solo una semana y estaba muy contento porque sin preparación previa ni física ni sicológica acabó en muy buenas condiciones y por supuesto muy satisfecho.

Mención especial para Samy y Lidia. 13:08. Vaya tiempazo. Tanto para él pero sobre todo para ella. Aqui se demuestra que cuando se trabaja duro con buenos materiales se consiguen grandes resultados. Enhorabuena Samy y Lidia y a seguir así.

Y como siempre sólo me queda agradecer a la organización el esfuerzo realizado para que esta prueba nazca con fuerza y se consolide en el calendario nacional y no tengamos que depender de los franceses para tener ultras bien organizadas.

Saludos a tod@s. Manuel Real.

viernes, 1 de enero de 2010

Historial deportivo actualizado al 31/12/2009

Mejores Clasificaciones
2º mejor marca española absoluta en 24H año 2006 con 208 Kms.
11º en el Campeonato de España Absoluto de 100 kms en ruta y 2º V1. Bezana 1998.
Campeón de Catalunya Ironman V2. L'Ampolla de Mar '07
Campeón de Catalunya de Carreras de Montaña V1. Berga 2005.
Subcampeón de Catalunya de Carreras de Montaña V2. Berga 2007
2 veces 1º, dos 2º y tres 3º en la Matagalls Montserrat.
2 veces 1º en Cinc Cims. Castellar del Valles '05 y '07.
1º en Las Ermitas. Castellar del Valles 2006.
4 veces 2º y dos 3º Vet. en la maraton de montaña de Sant Llorenç. 98,02,05,06,07,09.
2º V2 en el Trail Blanch. Font Romeu 2007.
2º V1 en la Maraton de La Escala. 2004.
3º 6 Horas de Calella. 2009.
3º Master Copa Catalana de Carreras de Montaña 2007
3º en Las 24 Horas No Finish Line. Mónaco 2006.
3º y 6º en La Porta del Cel. 2006 y 2009.
4º Ironman montaña IronTerra. Riba Roja d’Ebre 2006.
4º en la Maraton Salvatge. Sant Hilari Sacalm 2006.
8º, 7º, 7º y 6º en la Nuria Queralt. 2004, 05, 06 y 07.
8º y 7º en Cavalls del Vent . 2004 y 2009.
12º en Carros de Foc. 2003.
Finisher UTMB. 2007 y 2008.

Participacion en carreras.
38 ½ maratones. MT 1:20
36 maratones urbanas. MT 2:48
26 maratones de montaña. MT 3:23
15 Matagalls Montserrat. MT 9:59
6 Cavalls del Vent. MT 14:38
4 Nuria Queralt. MT 13:00
3 Carros de Foc. MT 16:51
3 100 Kms en ruta. MT 8:52
2 UTMB. MT 40:58
2 La Porta del Cel. MT 16:10
2 Cursa del Bastiments. MT 4:52
2 Cinc Cims. MT 6:39
2 Trail Blanch Font Romeu. MT 6:24
2 Ironman. MT 12:33
Ultra Trail de Andorra. MT 16:33.
Cavalls del Vent La Carrera. MT 16:28.
6 Horas en Ruta. Mejor marca 64,9Kms.
Maraton del Sahara. MT 3:58
24 Horas No Finish Line Mónaco. Mejor marca 208 Kms.
UTMB. Abandono en el Km 111 con 21:40
Las Ermitas. MT 5:37
Ironman de montaña RXT Ironterra. MT 12:40
Ronda Monserratina. MT 3:58
Duatló de Nuria. MT 3:46
7 Gosol Berga en MTB. MT 3:40
2 Travesia MTB Sabadell La Pobla de Lillet (160 Kms)
Travesia en MTB Selenika
Muchas otras carreras de montaña, urbanas y en ruta.

lunes, 21 de diciembre de 2009

24 horas en pista de Barcelona

Aquí estoy lamiéndome las heridas de la última batalla librada (Y perdida). Y no sólo heridas físicas sino también alguna herida moral. Porque no es nada fácil tomar la decisión de abandonar en una prueba en la que has puesto ilusión y sacrificio a partes iguales.
No pudo ser. Después de 10 horas funcionando perfectamente y con unas expectativas muy halagüeñas empecé a tener molestias de rozaduras en las ingles. Me paré, fuí al lavabo, me cambié las mallas, me puse vaselina, comí un plato de macarrones y empecé otra vez a correr como nuevo.
Pero inexplicablemente tal y como empecé me comenzó un dolor bastante fuerte en los cuádriceps. Concretamente en el vasto externo y sobre todo en la fascia lata.
Literalmente me impedía echar la zancada con lo que intenté caminar un rato a ver si se pasaba, pero en cuestión de minutos el dolor se hizo insoportable hasta para caminar. Intenté bajar el ritmo, estirar un poco, aguantar el dolor como fuera, invocar a dioses y demonios. Todo fué en vano. Tenía una contractura brutal. No pude superarla ni siquiera echando mano del más profundo trabajo sicológico para anular el dolor y que tantas veces me ha dado resultado.
A las 11:30 con casi 106 kilómetros me paré definitivamente. Aún hice un intento de seguir y dí una vuelta caminando (Ya me era imposible correr), pero ví que no había forma y tuve que dejarlo.
Ahora le estoy dando vueltas al motivo. Pudo ser el intenso frío unido a la parada técnica (Posiblemente). Pudo ser falta de entrenamiento (Lo dudo). Pudo ser exceso de optimismo (Podría ser, pero no lo creo). ¡Yo que sé!.
Lo que si es cierto que de las pocas veces que he abandonado en una carrera el motivo ha sido casi siempre esta contractura de la fascia lata que me deja literalmente clavado. ¿Alguien ha tenido un problema similar alguna vez?. Y si lo ha resuelto ¿Como?.
Lo que sí me he dado cuenta a lo largo de los años es que esto me ocurre más corriendo en llano, nunca en montaña y ahora llevaba algunos años corriendo sólo por montaña y en un mes y medio he intentado adaptarme a correr en llano y he vuelto al antiguo problema. De hecho en las seis horas de Calella hace dos semanas también me apareció este problema pero cuando llevaba ya más de 5 corriendo con lo que no llegó a mayores.
En fin, es lo que hay y hay que aceptarlo. Quisiera dar mi más calurosa enhorabuena a Samy4 y a Yeboto por su participación en las 6 horas simultáneas a las 24 porque los vía a los dos muy bien en la carrera (Nos separaba sólo una calle de las pistas de atletismo de Can Dragó). Samy acabó 3º y Yeboto no lo sé porque no conozco su nombre, pero por el ritmo que le veía, y sobre todo al final, debió de quedar muy bien clasificado también.
Aquí está la clasificación de las 6 horas:
1 609 Jordi Martí Olivella 165 72,221 4:58 5:58:02
2 608 Luis De Santiago Iglesias 159 69,594 5:10 5:59:21
3 614 Samuel Arroyo Vallejo 159 69,594 5:11 5:59:41 4 606
Lluis Rey Gomez 157 68,719 5:14 5:58:30 5 611
Jose Antonio Lobato Falcato 157 68,719 5:14 5:58:31 6 615
Vicenç Solé Sánchez 150 65,655 5:29 5:59:31 7 610
Antonio Manuel Arco Torres 140 61,278 5:53 5:59:41 8 618
Carlos Hierro González 140 61,278 5:53 5:59:58 9 617
Esteban Alvarez Marcos 132 57,776 6:13 5:58:43 10 619
Joan Peligros Capel 132 57,776 6:14 5:59:21 11 605
Victor De La Hermosa Moral 131 57,339 6:16 5:59:19 12 620
Javier Bornas Bajo 125 54,713 6:35 5:59:51 13 603
Arcadi Alibés Riera 123 53,837 6:39 5:57:52 14 601
Bernardo Becerra Rivera 115 50,336 7:04 5:55:03 15 621
Salvador Perez 114 49,898 7:12 5:59:09 16 602
Aranzazu Maria Garcia Perez 87 38,080 9:25 5:58:22 17 607
Jordi Vilardaga Prat 47 20,572 6:21 2:10:32
Ý también quiero felicitar a Paco Robles que aunque veo por la clasificación que también tuvo que abandonar estoy convencido de que dió hasta el último aliento para continuar, pero no pudo ser. Paco, tengo unas fotos guapísimas que te hicieron mis amigos. Ya te las enviaré o quedamos un día para tomar café y charlamos un rato.
FELIZ NAVIDAD A TODO EL MUNDO Y QUE EL 2010 ESTÉ LLENO DE TRIUNFOS MONTAÑEROS.
Manolo Real.

martes, 8 de diciembre de 2009

X Edición de las 6 Horas de Calella

Dado que estaba en el camping a casi 200 kilometros de Calella a las 5:30 de la mañana me meto en el coche para "acercarme" a Calella a hacer la prueba de las 6 horas y luego inmediatamente después volverme al camping otra vez. Una vez en Calella, localizo el lugar de la carrera que es justo en el paseo maritimo donde se recorre 1,5 kilómetros y luego se vuelve por el mismo sitio hasta el punto de salida y así hasta que te hartes o hasta que se acaben las 6 horas que empezaron a las 9 de la mañana.
Al principio sali fiel a mi objetivo propuesto de hacer 72 kilómetros, o sea a 12 Kms por hora. Al principio un poco relajado y de cháchara con Paco Robles pero en cuanto se completó la primera vuelta (3 Kms.) ya puse la velocidad de crucero para conseguir el objetivo.
Kilometro 12 lo pasé en 1:00:30. Clavado.
Kilómetro 24 lo pasé en 2:00:10. Clavado y con muy buenas sensaciones.
En la siguiente vuelta (Km 27) tuve la mala suerte de pisar mal en una rejilla del suelo de las que se ponen alrededor de los árboles y tuve una torcedura que literalmente me hizo tocar con el tobillo en el suelo. Pensé que me lo había roto. No es que doliera mucho pero tenía miedo de que fuera grave. Seguí corriendo muy despacio y en cuanto me crucé con Paco Robles, le dije que lo dejaba porque no me veía en condiciones de continuar así casi cuatro horas que quedaban.
"Mamá" Paco Robles y sus buenos consejos me hicieron desistir de la idea de dejarlo pero no las tenía todas conmigo y me propuse seguir mas lento pero con la decisión tomada de que al menor sintoma de dolor intenso lo dejaría fuese a la hora que fuese incluso si quedaba muy poco para acabar.
Era el mismo pie de mi famosa lesión de tibial roto longitudinalmente y el dolor estaba muy cercano al de la antigua lesión.
Total que reducí el ritmo a 6' el kilómetro (10 Kms por hora) y parecía que así podría aguantarlo bien sin mayores problemas. Fueron pasando los kilómetros y las horas y seguía a ese mismo ritmo sin variarlo. Con ganas de ir un poco más rápido. De hecho tenía que ir reteniéndome porque el dolor parecía que se acentuaba un poco cuando aceleraba.
Al final terminé bastante entero con 64,9 kilómetros, que aunque bastante por debajo de mi propósito me situó en el tercer puesto masculino, pero con buenas sensaciones y la incertidumbre de si la lesión irá a más o se quedará en un susto. Creo que se recuperará para las 24 horas de Barcelona dentro de 11 días.
Mención especial tiene el fuerte viento que sopló casi durante toda la carrera pero sobre todo a partir de la segunda hora que hizo que todos los participantes vieran reducidas sus expectativas de forma considerable. El primer clasificado (Edu) hizo poco mas de 69 kms.
En fin, satisfecho y agradecido a Paco porque creo que lo hubiese dejado en el momento que tuve la torcedura y el me animó a seguir poco a poco a ver si mejoraba.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Trail Cavalls del Vent.

Despues del Ultra Trail de Andorra, del UTMB con 40:58 y de la Matagalls en 10:34 este fin de semana pasado he participado en esta gran carrera que creo que lo es por varios motivos:
1º - El recorrido que para ser Pre-Pirineo es espectacular con muchos kilometros por encima de 2000 metros, techo en mas de 2500, mucho sendero y pista para correr, partes técnicas muy bien señalizadas por la organización, ascensiones larguísimas y durísimas, bajadas interminables, o sea todo lo que nos encanta a esta familia de sufridores masoquistas que somos l@s ultrarunners.
2º - La organización. IM-PE-CA-BLE. Lástima que no pudieron controlar a las avispas, sino un 10. Hablando en serio. Nos estamos poniendo a la altura de los franceses en la organización de este tipo de eventos. La verdad es que no puedo poner ni una pega a los temas que de verdad son importantes que para mi son la señalización y sobre todo los avituallamientos y las personas que en ellos estaban. De verdad da gusto correr sabiendo que cada cierto tiempo te vas a encontrar con este calor humano que tantos ánimos te dá.
Por criticar algo: La llegada era un poco desangelada, pero es que llegué a las 3:28 de la madrugada. Que espero, coño!!!. Seguro que si hubiese llegado a las 8 ó las 9 de la noche como algunos hubiese tenido un gran recibimiento.
Bueno en fin para mí una gran carrera que seguro repetiré el año que viene.
En cuanto a mis sensaciones dentro de la carrera, pues no tuve un gran día. Y es que tuve la gran malasuerte de que por motivos de trabajo la semana anterior me esforzé muchísimo con horarios bastante dilatados y un gran trabajo físico. Hasta el punto que estuve en un tris de no tomar la salida el sábado por la mañana debido al cansancio. Pero que no se diga que somos blanduchos y tomé la salida. Mi planteamiento era bajar de 14 horas. Y de hecho hasta el Refugio de Cortals de Ingla (Kilometro 30) iba según el tiempo previsto, coincidiendo muchos tramos con Samy y Lidia (Como anda la colega!!).
Al siguiente refugio (Prat de Aguiló kilómetro 40. Que bueno estaba el bocadillo de bull blanco!!) ya llegué con 15 minutos de retraso y así sucesivamente fuí acumulando retrasos hasta que al llegar al refugio del Gresolet (kilómetro 56) ya llevaba mas de una hora de retraso y además iba bastante fundido con problemas musculares muy intensos. Allí estaba mi mujer que por cierto es la que me ha hecho continuar en muchas carreras cuando yo he flaqueado y cómo me vería de fundido que ella misma me recomendó que lo dejara.
Por suerte no le hice caso y continué. Pero fué un suplicio desde allí hasta la llegada.No sé cuando me dolían más los cuádriceps y los tibiales si en la subida o en la bajada. En la subida continuas amenazas de agarrotarse los tibiales y en la bajada lo mismo pero con los cuádriceps. En fin, fuí progresando poco a poco llegando al refugio de Sant Jordi (Kilometro 70) con casi 2 horas de retraso. Y desde allí hasta el pueblo de Bagá completamente manso (No me quedaba otro remedio) y viendo como me iba adelantando la gente.
Hay que ver como jode ver que vas hecho una piltrafa y ves a la gente que aún corre y que llevan unos ritmos decentes. En esa situación no me avegüenzo de decir que siento envidia y admiración y también alegría por ellos o ellas que también me pasaron algunas féminas como la Teresa Forn subiendo al Sant Jordi o la Marta Prat a escasos 50 metros de la llegada.
El caso es que entre dolores, envidias y pensamientos profundos sobre la existencia humana llego a la tan anhelada meta. Y allí está mi mujer. Impertérrita, estóica, esperándome, una vez más en la penúltima locura que se me ha ocurrido. Me felicita efusivamente y entro en meta en 16:28.
Estoy contento, satisfecho, muy cansado y dolorido, pero orgulloso de mí mismo. Ya sé que no he cumplido lo que me había propuesto. Pero me dá igual. Soy felíz por haber terminado otra ultra y doy gracias por seguir teniendo ganas de hacer esto que tanto me apasiona.
Ya solo me queda felicitar a todos los que la han acabado, por acabarla, a los que lo han intentado, por intentarlo que ya es mucho, a los que han cubierto sus expectativas porque es otra forma de "ganar", a la organización por lo bien que lo ha hecho, a las montañas por estar ahí para que las disfrutemos, a mi mujer por aguantarme, a mis amigos por leer esto.
Nos "vemos" en la siguiente. Manolo Real.